Buscar en este blog

3 jun 2015

Guerra Mundial en Ciernes


Un nuevo acto de NEGLIGENCIA por parte del Ministerio de Sanidad y Consumo, así como de las Consejerias de Sanidad de todas las CCAA; es decir, un nuevo acto de NEGLIGENCIA por parte del Estado del Reino de España, la Unión Europea y la OMS.

Luego, todo el mundo habla de su INDIGNACIÓN, PERPLEJIDAD y DESCARRÍO. Está claro que esta estructura de Estados, no es la adecuada para estas poblaciones que se relacionan entre sí sin tener en cuenta que los tiempos de respuesta y los espacios de respuesta, tienden a ser nulos y, por ello, que los tiempos de respuesta y espacios de de respuesta "sanitarios" ya no los marcan las mulas. 

Al igual que ha pasado con el virus del Ébola, el avión alemán y las multirestencias antibiótica, la falta de una DOCUMENTACIÓN en SALUD y en ASISTENCIA SANITARIA UNIFICADA A NIVEL MUNDIAL O, CUANTO MENOS, ESTATAL, nos está conduciendo a una "GUERRA BIOLÓGICA" MUNDIAL que por la minusvalía de los actores político les discapacita la de forrma total para prevenir -no hacerle frente que ya no es intelectualmente admisible- las desastrosas consecuencias para la VIDA en general, y la humana en particular.

Seguir pensando en la arada de bueyes sin tener en cuenta que hoy es la arada de las aeronaves, trenes y barcos, solo nos hace descender por la pendiente que nos conduce a la condición de ALBANESES.

Si no fuera dramática la situación, los "programitas" denominados "historias clínicas informatizadas" que los humanos están tomando como icor de la diosa Indra, cuanto menos nos harían sonreír.

Desgraciados ignorantes que os timan a cambio de matar a los ciudadanos con vuestros jueguecitos. Cuanto menos, desgraciados, ya que técnicamente soy a-graciados, o minusválidos humanos.

Bueno, y el resto, "pueblerinos", o perdidos en la ciudad, somos aquellos que espero acabemos con vuestros burletes tomados por cabezas, en el humus del cual tomáis el azufre satánico del que tomáis la energía para actuar bajo esa condición de reptantes.

VACUNACIÓN CONTRA LA DIFTERIA »

¿Qué es la difteria? ¿Quién debe vacunarse? ¿Es mortal?


caso de Difteria en Olot
Un niño recibe una vacuna. / GETTY IMAGES

La difteria es una de las enfermedades consideradas prevenibles mediante vacunación, que forma parte del calendario establecido para inmunizar a los bebés y niños frente a posibles brotes. La importancia de la vacunación radica en que se trata de una enfermedad grave, causada por una bacteria que afecta al sistema respiratorio y que puede provocar la muerte.

¿Qué es la difteria?

Se trata de una enfermedad causada por una bacteria (Corynebacterium diphteriae) que habita en la boca, nariz y garganta y que se contagia por vía respiratoria, mediante tos y estornudos. Tras el contagio, la incubación dura pocos días (de dos a cinco), aunque algunos infectados no muestran síntomas pero sí pueden contagiar. Los síntomas incluyen daño en la garganta, fiebre elevada, tos, estornudos, dolor de cuello y obstrucción en las vías respiratorias por la aparición de unas membranas que impiden respirar. La mortalidad es del 5%-10%. El período de contagio máximo es de dos semanas en la fase aguda, aunque los portadores crónicos pueden excretar la bacteria durante meses.

¿Por qué es peligrosa?

La bacteria no solo afecta a las vías respiratorias; también produce una toxina que al entrar en el torrente sanguíneo afecta a otros órganos como los riñones, el cerebro y el corazón. Una posible complicación es la inflamación del músculo cardíaco o miocarditis. El sistema nervioso también puede verse afectado y provocar parálisis temporal.

¿Dónde hay difteria?

En España y el resto de Europa la difteria es ya una enfermedad "extraordinariamente rara", dice Antoni Trilla, epidemiólogo del Hospital Clínic de Barcelona. Sin embargo, sí sigue circulando en Rusia y algunas exrepúblicas soviéticas.

¿Hay vacuna?

Sí. El calendario de vacunación español incluye la inmunización contra la difteria, que se administra siempre en conjunto con otras, a los dos, cuatro, seis y 15-18 meses de vida. También se incluye en la vacuna de refuerzo de los adolescentes (13-14 años), junto con el tétanos y a veces con la tos ferina.

¿Cuándo se descubrió la vacuna contra la difteria?

Durante las primeras décadas del siglo XX se dio con sistemas de vacunación que no partían de bacilos sino de sustancias tóxicas derivadas de los mismos. En 1909, tuvo lugar una demostración de inmunidad de larga duración en cerdos inmunizados con una de estas toxinas. En la década de 1940 llegaría la vacunación combinada.

¿Es obligatorio vacunarse contra la difteria en España?

La vacuna contra la difteria forma parte del calendario de vacunación de todas las comunidades autónomas. En la práctica se trata de una mera recomendación y los padres pueden decidir no vacunar a sus hijos sin que por ello incumplan la normativa estatal al respecto, aunque un juez puede obligar a vacunar en caso de riesgo para la salud pública.

¿Basta con vacunarse una vez?

No, el proceso de inmunización frente a la difteria demanda varias dosis a lo largo del tiempo. En la actualidad, se administra mediante una triple vacuna que también protege frente a la tos ferina y el tétanos, denominada DPT. En el calendario de vacunación español, los bebés reciben una dosis a los dos meses, otra a los cuatro y otra a los seis. Nuevamente, a los 18 meses reciben otra dosis de refuerzo y una vez más a los cuatro o seis años de recuerdo. Los viajeros que se desplacen a lugares de riesgo tienen que vacunarse nuevamente, puesto que la inmunización se pierde con el paso del tiempo.

Entonces, ¿deberían vacunarse los adultos expuestos a un brote?

En caso de brote, la vacunación está indicada para individuos sin vacunar o incompletamente inmunizados. Además, los contactos de un caso de difteria también deberían reforzar su inmunización.

¿Por qué hay personas que no están vacunadas?

Hay enfermos que, debido a su dolencia, no pueden vacunarse. También hay personas de grupos sociales con pocos recursos que no tienen acceso a la información necesaria. Un informe reciente de Médicos del Mundo señala que en colectivos vulnerables, como inmigrantes sin papeles, personas por debajo del umbral de la pobreza o exiliados, solo la mitad de los niños están vacunados contra enfermedades el tétanos, la hepatitis B, el sarampión o la tos ferina. Además, están los casos de padres que optan por no vacunar a sus hijos. Los movimientos antivacunas han crecido en los últimos años en Europa y Estados Unidos.

¿Desde cuándo se vacuna en España contra la difteria?

Aunque la vacunación se inició en 1945, las campañas masivas de vacunación combinada comenzaron en España en el año 1965 mediante dos campañas anuales y junto a la vacunación antipoliomielítica oral a los niños que tenían entre tres meses y tres años. En 1967 se decidió añadir una tercera dosis.

¿Está la población española correctamente inmunizada contra la difteria?

En torno al 95% de los niños están correctamente protegidos. La incidencia media anual de difteria en España era de casi 1.000 casos por 100.000 habitantes en 1941. A partir de ahí, gracias a las campañas de vacunación los casos se fueron reduciendo hasta que en 1987 se registró el último caso.

¿Y en el resto del mundo?

Según la OMS, más del 83% de los niños están correctamente vacunados, lo que salva anualmente unas 2,5 millones de vidas. En 1943, se dieron un millón de casos de difteria y 50.000 muertes solo en Europa. En 2013, fueron únicamente 3.300 muertes en todo el mundo.



2 jun 2015

La Enfermedad, romance

LA ENFERMEDAD

ROMANCE


Amiga: estaba tumbadu
Cuando recibí tos lletres,
Les que en medio de miós males,
Llácares y pataletes,
M' asentaren muy al cuayu
Y me vinieren de perles,
Pos por tuyes un algaire
Y un cordial afayé n'elles ,
Yo en retornu te debía
Una retafila allegre
Del viaxe de les rapaces
Con so salsa y con so pebre;
Pero, creme, q' aun no esto
Para gastar estes fiestes;
Pos para llances de gorxa
Con dixes y perendengues
Ye menester otru puxu,
Ye necesariu otru temple
Muy destintu del mió humor,
Que me tien fechu un vederre.
Lo que puedo fer agora,
Atentu al estau presente,
Ye con colores paxizos
Y con sombres verdinegres,
Pintáte de mió pelona
Les matuxes y llaceries.
Mas, mira, que non lo fago
Para que te me entristezques
Nin llores como acostumbres;
Si non pa que te entretengues,
Pos fasta de les ortigues
Saquen la miel les aveyes.
Cuantu más que to añadite
Al fin miós convalecencies,
Porque, pos sabes miós males
Tamien de miós bienes sépies.
Vamos, atendi, que empiezo
En sin andar en más xeres.
Mió fía, estó fecho un sacu,
De sapos Y sacaberes,
De escorpiones y alacranes,
Basiliscos y culiebres;
Porque no acabo d' echar
De min, anque lu escorrexe
Un demoniu d' un dolor
Que me fai ver les estrelles;
Y por más que lu conxuro
Está siempre ten que tienes.
Dolor, que ñeciu m' obliga
A facer mil bicoquetes,
Y arrolláme por el suelu,
Tiráme pe les paredes,
Andar á picos picaños,
Y al pizopé angunes veces,
Espernexar, dar corcobos,
Romper sielles y tauretes,
Con otres mil xerigonces
Y doscientes xigomencies.
Dolor, que me fai andar
Fiendo visaxes y mueques,
Los güeyos arremellar,
Coyes agurriar y frente,
Torcer nariz y focicu,
Arregañar bien los dientes,
Esmordigañar los llabios,
A soplar de los dos fuelles,
Esperezáme, vociar,
Y otros doscientes ximuestres;
Q' apuesto una pe de barru
Ye un gusto de Dios el veme:
Dolor tan desesperadu
Que me pon fecho un bederre.
Les quexades se me franchen,
Les vidayes se me fienden,
Sesos y cascu me salten,
Los pelos se me enderecen,
Los costazos se me fundien,
Les costielles se me quiebren,
El cuerpo se me respiga,
Les llágrimes se me suelten.
Dolor, que á naide de Dios
Nin á los perros dolientes.
¡ Dichosu aquel que se viera
Sin mueles, dientes, nin melles!
Pero cuando yo pensaba
Que en aquestes menudencies
El mal se quedaba, entró
Otro d' otres cantaletes
De non menos Ilicantines,
Y de piores consecuencies.
Isti humor ó puzcalabre
Non contentu con facéme
Todos los güesos gañipos
Y toda la boca estielles,
Se m' abaxó al gorgoberu,
Y apretando erre que erre,
Cerróme á rozu y palones
Del pasapan les voleres.
¡ Ay, mió gloriosu San Bras,
Y qué apretures aquestes!
Entós , ya se vé, tomades
Aquelles correspondencies,
La cabeza prevalica,
Pónse amoriau el calletre,
Los güeyos se m' encandilen,
Les palabres non se suelten,
Abrásense les corades,
Los polmones arrebienten,
El corazón s' entrastaya,
Los pulsos se desconcierten:
Todo agüele á concluídu,
Todo á mortiza arrecíende.
Y , mir ' aquí , que el que yera
Un toru con banderetes,
En un dame acá eses payes,
Ya se ve tumbadu n' elles;
Y aquel que gastaba plantes,
Ya non puede facer piernes.
El home que co los güeyos
Tragaba toda la xente,
Agora los tien cuayados
Y tan parades les ñeñes,
Que lo que puede ye solo
Mirar á todos en tientes.
¡ Hay del probe que ñació
Suxetu á tales miseries !
La vida tien en un tris
Y en un si xerve ó non xerve.
Agora yo me feguro
Que tu t' eches estes cuentes:
Que al veme tan mal parau
Todu yo fechu una peste,
Entra el potru-medicatu
Con sos paxes y corchetes
Y , echándose sobre mín
Com' unes utres famientes,
Desalforxando sos chismes
Entre dimes y diretes,
Me esfarrapen á sangries,
Me destocinen á esfriegues,
Me chamusquen con ventoses,
Con baños me despelleyen,
Con xiringazos m' esfonden,
Con supedanios me tueyen,
Con agües me desbauticen,
Con untures me esfelpeyen,
Con emplastos me taracen,
Con gataplasmes me afrellen,
Con parches me destapinen,
Con cantárigues me esfuellen.
Que, dempués de habeme fecho
Un desfolladu paciente
Y esmielgádome pol chiste
A tarrón les faltriqueres,
Me dexen al ventestate
Allá rumiando entre dientes,
Como el que abandona un burru
Metánes é nes xuncleres
A Dios á suerte .y ventura,
A si muerre ó si non muerre.
Pos non, fía , non fo ansi:
Antes lluego que supieren
Miós penuries y miós cuites
Acudieron delixentes
El mélicu y ceruxanu
Dispuestos á socorréme,
Y , como bonos amigos,
Fixeron lo que pudieren.
Diérenme un par de sangríes,
Untárenme con aceite,
Non s' apartaron de min.
Y pa llavar les mexelles
Con yerbatos y mestranzos,
Unos enxuagues fexeren.
Con esto y co la pacencia,
Y con Dios, que cuando quier
De todos los vientos llueve,
Comenzaren afloxar
Del gaznatu los bruchetes .
¡ Oh fia ¡ q ' estadu aquisi
Del otru tan diferente!
Desde entoncia tomo fuelgu,
El espíritu se estiende,
Los conductos se suavicen,
Les entrañes se refresquen,
El polmón se desenrolla,
El pulsu se desencueye,
Pónse fita la cabeza,
Despávilase el calletre
Y, en fin ,todo n ' un instante
Se pon en tonu corriente.
Mas cuando yo maxinaba
Poder entre norabuenes
Salvu de la gorruñera,
Y sanu de carrasperes,
Contentu estar com ' un cucu
Y com' unes castañueles,
Comer com ' un descosiu,
Beber com' un reguilete,
Vuelven los excomulgados
Y maldites de les mueles
( Mal deseñizu les pose,
Males teñaces les vuelen ),
A cantar so palinodia
Faciéndose mui de nueves.
Así ye qu ' estó obligadu
Aguardáme entre mantielles
Fasta q' asiente la sangre
Y los humores s' aquieten.
Con todu , como ayuné
Tantes semanes enteres,
Por más que les mueles chillen,
Por más que á les mueles pese,
Anque rabien y anque griten,
Rebienten y desesperen,
Mamo torrendos d ' á palmu,
Escancio sendos chisquetes
Y paso una vidiquina
D ' un abad ó un presidente.
Pásalo tu bien tamién;
Y Dios permitia que tengues
Xunto co los tos Antones
Unes pascues mui alegres,
Que ansina te lo desea
Aquel amigu de siempre
Que lo fue, lo ye y será
Fasta les Ares, de veres .

Almacenamiento masivo de datos y el vertido extendido de la obra deJosé Arias

No queda explícita la causa que motiva la suspensión del "almacenamiento masivo de datos telefónicos" por parte de USA. La causa no es la "vida privada" de los ciudadanos, tampoco la "vida política" de los ciudadanos, ni tampoco la "vida política" del Estado. La razón está en la necesidad de preservar el "beneficio marginal" del capital o, si se quiere, evitar lo inavitable, la lisis del Sistema de Estado basado en El Capital y la continuidad imparable de la gestación del Estado basado en El Trabajo. 

Un teórico del Sistema Estado diría que carece de lógica no admitir la existencia del "Punto M" entre la Oferta del Trabajo y la Demanda del Capital. Punto de "colisión lineal" -sin acelerador de partículas que, si se ha diseñado con dicho fin lo que no tiene sentido el no aplicar este concepto al Estado- entre Capital y Trabajo con liberación de " calor no útil" que si no es utilizado supone un "punto de bifurcación", o "catástrofe" de "sistema Evolutivo" o, si se quiere, "proceso evolutivo".

Si se tira, o arroja un fluido sobre una tela sin ser la causa, o propósito de la creación de una obra, no es posible tener consciencia de la misma.

Si se vierte un fluido sobre una textura como causa, o propósito de la creación de una obra, si es posible tener consciencia de la misma, expresión de creación humana.

Un vertido de José Arias, es la causa de una creación con un "fuerte" vertido de "calor no útil" causa de creación de la persona que se relaciona con ella.

Si estuviéramos en cirugía de un "hematoma intracraneal" la inteligencia está en controlar la "presión intracraneal mínima necesaria" por debajo de la cual se produce la asfixia del encéfalo y por encima de la cual se produce la isquemia del encéfalo. En caso de un absceso, o en el de un empiema, la presión  "isquémica" dará lugar a la encefalitis, o progresión -en intensidad y extensión- de la infección coleccionada y que se pretende drenar.

Si estuviéramos hablando del Tesoro, hablaríamos de "fuga de capitales", o isquemia del Sistema de Economía (España, p.e.). Y la asfixia la tendría China que está drenando su tesoro de forma controlada con el fin de no ahogarse por la "retención de divisas", o compra masiva de "deuda pública ajena.

Nota.- Este comportamiento se estudia bien en la ingeniería, no construcción de cualquier tipo de válvulas (presión de apertura y cierre de la válvula), "limitadores" eléctricos, o fusibles. Y, en medicina, los discos intervertebrales, los meniscos intra-articulares, los ligamentos intra-articulares, los ligamentos extra-articulares o, entre tantas, las membranas limitantes arteriales, los tendones y fascias musculares, las válvulas intra-vasculares e intra-traqueo/bronquio/alveolares. O, a nivel químico, ¿concentración mínima necesaria de glucosa por debajo de la cual no se transforma en glucosa-6P. O, ¿cual es la consciencia mínima necesaria por debajo de la cual no hay conocimiento o, la consciencia mínima necesaria para que se tenga saber y la máxima por encima de la cual hay conocimiento, o creación. Aquella, hoy se dice "copia" para anteponerla -no oponerla- a la que se dice "creación. Y, al proceso seguido para hacer una copia se le dice "experimentar" y al seguido para hacer una creación, se le dice "investigar".



La NSA ve recortado su poder por primera vez desde el 11-S

El programa de almacenamiento masivo de datos telefónicos queda en suspenso a la espera de que el Congreso apruebe una reforma que impondrá límites

El País, Marc Bassets, Washington 01-06-15



El senador Mitch McConnell en la Cámara, donde se discute el recorte a la vigilancia de la NSA. / CHIP Somodeilla (AFP)

Estados Unidos se prepara para adoptar los mayores recortes a la vigilancia de la NSA, la agencia de espionaje electrónico, desde los atentados del 11 de septiembre de 2001. En la medianoche del domingo y a la espera de que en los próximos días el Congreso apruebe una reforma que impondrá límites a la NSA, el programa de almacenamiento masivo de datos telefónicos quedó en suspenso. Tanto el cierre temporal de este programa, como la nueva ley, son un freno a la progresiva expansión de la agencia en los años de la guerra contra el terrorismo. La reforma, que es consecuencia de las revelaciones del analista Edward Snowden, quitará a los espías el control de los datos y los dejará en manos de las compañías telefónicas.
La historia reciente de la NSA (iniciales en inglés de la Agencia de Seguridad Nacional) es la de una ampliación creciente de su capacidad para espiar. La última vez que el Congreso logró frenarla fue en 1978 cuando, tras el caso Watergate y otros desmanes de los servicios secretos, prohibió la vigilancia en territorio estadounidense y estableció controles del poder legislativo a sus actividades.
El 11-S, unido al desarrollo de Internet y los teléfonos móviles, inauguró una nueva era en el espionaje electrónico. La descoordinación entre las agencias de espionaje en vísperas de los atentados de 2001 disparó la alerta. Las nuevas tecnologías abrieron un campo insólito para los criminales y para los espías.

La nueva ley prevé que el programa se mantenga durante un periodo de transición de medio año
Unas semanas después de los atentados, la Administración del republicano George W. Bush empezó a recopilar en secreto registros de llamadas telefónicas. Era una pieza más en el rompecabezas de medidas antiterroristas, algunas en una zona de penumbra entre la legalidad y la ilegalidad. En 2006, Bush logró la legalización del programa, aunque siguió siendo secreto hasta que en 2013 Snowden, un exanalista subcontratado por la NSA, lo reveló.
El debate que Snowden abrió hace dos años desemboca ahora en uno de estos dramas legislativos —negociaciones agónicas, plazos incumplidos— que han marcado la presidencia del demócrata Barack Obama. Esta vez han sido dos republicanos los que se han enfrentado y han provocado el bloqueo, y ambos son senadores por Kentucky: el líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, y el aspirante presidencial Rand Paul.
McConnell quería prolongar la sección 215 de la Patriot Act. Este texto amparaba el almacenamiento de los datos telefónicos —número de teléfono, hora y duración de la llamada— por parte de la NSA, pero expiraba el 1 de junio. Paul —líder del ala libertaria de la derecha estadounidense, contraria a la intrusión del Estado en la vida privada— quería dejar expirar la ley. En un término medio, Obama y una mayoría de congresistas, demócratas y republicanos, defendían una nueva ley, la USA Freedom Act, ya adoptada por la Cámara de Representantes. Esta ley, sin cuestionar la autoridad de los espías para vigilar las comunicaciones privadas, supone el primer intento serio, desde 1978, de poner coto a la NSA.
El plazo de la medianoche del domingo llegó sin acuerdo para prolongar la sección 215. La NSA perdió la autoridad legal para recopilar llamadas telefónicas de los residentes en EE UU. Por primera vez quedaba clausurado un programa que las dos últimas administraciones han juzgado esencial para proteger al país de amenazas terroristas.
El cierre de este programa —y de otros dos que sirven para vigilar a lobos solitarios y para pinchar los teléfonos a sospechosos que cambian con frecuencia de aparato— es temporal.
El domingo, unas horas antes de la hora límite, McConnell cedió, admitió que carecía de apoyos suficientes para prolongar la sección 215 y apoyó una votación preliminar de la USA Freedom Act, que avanzó con 77 votos a favor y 17 en contra. La votación final, pendiente de posibles enmiendas, se puede celebrar a partir de hoy. Entretanto, el almacenamiento de datos telefónicos seguirá en suspenso. Una vez aprobada la USA Freedom Act, el programa volverá a funcionar.
La nueva ley prevé que el programa se mantenga durante un periodo de transición de medio año. A partir de este momento, los datos sobre las llamadas permanecerán en manos de las compañías telefónicas, no del Gobierno de EE UU. La NSA necesitará la autorización del tribunal secreto. La ley exige más transparencia en los procedimientos de este tribunal.
La USA Freedom Act busca un punto medio entre los halcones que colocan la seguridad nacional como prioridad y quienes temen que los excesos del espionaje recorten las libertades civiles. Los estadounidenses coinciden con esta visión. Un 54% se opone al control de la NSA de los datos de teléfono e Internet, según el Pew Research Center. Al mismo tiempo, casi la mitad cree que las políticas antiterroristas son insuficientes para protegerles.

El opositor más feroz de los espías es republicano

Rand Paul, oftalmólogo y senador por Kentucky, ha vuelto a demostrar por qué es un electrón libre en su partido, el republicano, dominado en los últimos años por los halcones en política exterior y los partidarios en privilegiar la seguridad nacional frente a las libertades civiles. Paul encabezó este fin de semana el esfuerzo por liquidar los programas del Patriot Act —la ley patriótica, adoptada tras los atentados de 2001— que permiten a los espías de la NSA recopilar y almacenar los datos de las llamadas telefónicas de miles de residentes en EE UU.
Lo consiguió. Desde las 00.01 de ayer, este y otros programas de vigilancia están en suspenso. Paul proviene de la tradición libertaria. En Estados Unidos el significado de esta palabra es distinta que en otros países. Un libertario es un conservador que recela de Estado, tanto si se trata de recaudar impuestos o regular la economía, como a la hora de espiar a sus conciudadanos. Paul es el más influyente entre quienes creen ilegales las actividades de la NSA. Suele apelar a la Cuarta Enmienda de la Constitución, que protege a los ciudadanos ante registros injustificados.
“Poco a poco”, dice Paul, “hemos dejado que nuestra libertad se nos escape de las manos”. Algunos colegas le acusan de albergar motivos espurios. Paul es candidato a la nominación para las presidenciales de 2016. Responsabilizar, como ha hecho, a los halcones de su partido del ascenso del Estado Islámico no le ayuda. El senador John McCain le acusa de usar la NSA para recaudar fondos. Para un libertario, no hay mejor argumento de campaña que una buena pelea contra Washington.

1 jun 2015

El nuevo Acto de la Tragedia Española no tiene Coro, los españolestienen papel, son actores.

El nuevo escenario de la tragedia española abandona a los españoles como coro y los torna actores. Los españoles ya no pueden decir "no me interesa la política" y "no soy político", han elegído como conjunto, y solidariamente, ser políticos. Implicarse en la pregunta y la respuesta del drama político obliga a una acelerada educación en materia ciudadana. El sector que abolió por la fuerza la educación ciudadana e impuso la alienación ha tenido como respuesta contundente que no tiene papel en este nuevo acto de la tragedia política que toca representar.

Urge poner en marcha la Barraca de Federico García Lorca.







Verlas (o no) venir

Hay que aprender a manejarse en una nueva escena política, la del cuatripartidismo. Ni Podemos ni Ciudadanos han robado nada a nadie. Ocupan un espacio que el PSOE y el PP habían desatendido

El País, José Juan Toharia, 1-06-15






En uno de los párrafos finales de su Rebelión de las masas, Ortega esconde una advertencia tan certera como, por lo general, desatendida: “Toda realidad desconocida prepara su venganza”. Cabe preguntarse cómo puede uno arreglárselas para vivir en una realidad que ignora, pero lo cierto es que ocurre con más frecuencia de lo que parecería razonablemente esperable.
Viene esto a cuento de las reacciones suscitadas por los sondeos preelectorales de Metroscopia que aparecieron publicados en este diario, y de forma especial los que estimaban que Ada Colau sería la más votada en Barcelona y que PP y Ahora Madrid rozarían el empate en la capital madrileña. Recordadas ahora, a toro pasado, resultan hasta divertidas (entonces no lo parecieron tanto) y merecen algunas reflexiones.
En primer lugar, me sigue asombrando la facilidad con que, personas que empiezan muchas veces por reconocer que no saben nada de “eso de las encuestas”, se lanzan a descalificar la profesionalidad ajena en ese campo. ¿Cuándo se enterarán de que queriendo quedar de avisados (“¡a mí me van a engañar!”) quedan, en realidad, como trasnochados ignorantes? Hace unas semanas, Javier Marías lamentaba este vicio, tan nuestro, de querer parecer siempre más enterados, avispados y a la última que nadie: pero cuando el descreimiento equivale a roma y cateta ignorancia no puede parecer síntoma de agudeza mental. Y a estas alturas, decir “no creo en las encuestas” resulta tan brillante y agudo como afirmar “no creo en los termómetros”.
En segundo lugar, me sigue asombrando que todavía haya quien considere los datos de los sondeos como predicciones. Los que nos dedicamos permanentemente, como actividad profesional diaria, a tratar de atisbar, a través de lo que la ciudadanía nos contesta, su comportamiento más probable en una cita electoral, sabemos bien que el principal problema de tal empeño no radica en los datos directos recogidos (que, por lo general, son coincidentes en la práctica totalidad de los institutos de investigación fiables) sino en la interpretación que de los mismos cada uno podamos luego hacer. De ahí la insistencia, una y otra vez, en recordar que los sondeos de opinión no predicen: describen; y que los análisis que de ellos hacemos no son sino estimaciones; es decir, intentos de traducir lo que la información recogida parece querer decir. Y ahí está la dificultad, y ahí —y solo ahí— está el posible acierto o desacierto; en la certeza, en todo caso, de que nadie, nunca, ha visto confirmadas siempre sus estimaciones. La posibilidad de yerro acecha permanentemente tras cada esquina electoral.

Desde 2011 sabemos que los españoles están reclamando un cambio en los modos políticos
Y en tercer lugar, me sigue asombrando que a muchos produzca tanto asombro que los sondeos (y sus interpretaciones expertas) hayan, en conjunto, descrito con acierto, una vez más, el comportamiento que, a partir de la información recogida, parecía más probable. Lo que me devuelve a la orteguiana cita inicial: la realidad estaba ahí, había sido convenientemente descrita en la gran mayoría de los estudios, y las consecuencias más probablemente esperables eran correctas. Solo hacía falta querer verlo, es decir, preferir vivir de realidades (y lo más despiertos posible, por seguir en vena orteguiana) que de ensoñaciones, confundiendo deseos con realidad.
¿Cómo puede alguien extrañarse de lo que ha ocurrido en estas elecciones del pasado día 24? Desde al menos 2011, sabemos —por los sondeos— que los españoles están reclamando con creciente urgencia tres cosas: ante todo, nuevos modos en nuestra vida política, que desearían ver regida de nuevo por el estilo de negociación, pacto y mutuo respeto que caracterizó a la Transición (añorada, lo diré una vez más, por el 80% de nuestra ciudadanía, por más que ahora haya quien se complazca en denostarla, olvidando los riesgos que supuso tratar de conseguirla); en segundo lugar, renovación a fondo de nuestro sistema político, desde la Constitución a los propios partidos (percibidos ahora —no antes— como autistas, cortoplacistas e incapaces de atraer a sus filas a los mejores y más preparados); y, por último, y de no cumplirse las dos anteriores peticiones, la aparición de nuevos partidos que, con su sola presencia, pudieran forzar el cumplimiento de aquellas.
Y esto es, finalmente, lo que ha ocurrido. José Ignacio Torreblanca lo anunció hace ya meses con bienhumorada agudeza: si nuestra clase política no reaccionaba, la ciudadanía recurriría a una especie de “política vudú”, entendiendo por tal el anuncio de su intención de apoyar a Podemos (y ahora, además, a Ciudadanos) como forma de propiciar que nuestra vida política emprendiera de una vez la senda de los cambios demandados. Pero lo que ha acabado ocurriendo es que buena parte de nuestra ciudadanía ha dejado ya de considerar a Podemos y Ciudadanos como espantajos con los que asustar y mover a la acción a los hasta ahora dos únicos partidos gobernantes. Los españoles parecen más bien haberse encariñado con la perspectiva de que, en adelante, sean cuatro (y no dos) los partidos que en nuestra escena política resulten determinantes para la gobernación: así lo indica un 70%.

Solo una minoría espera que las formaciones emergentes reemplacen a populares y socialistas
Por el momento, solo una minoría espera que los partidos emergentes reemplacen a PP y PSOE o se sitúen a su mismo, o muy cercano nivel, en términos de votos y escaños. La clara mayoría les asigna —por el momento, conviene insistir— un papel importante, pero complementario. Pero claro, hace apenas cinco meses, la idea de un posible cuatripartidismo (o, si se prefiere —y como además, por el momento, parece más probable—, de un nuevo y claramente más igualado bipartidismo imperfecto) resultaba inverosímil.
Ni Podemos ni Ciudadanos han robado nada a nadie: han venido a ocupar un espacio que PSOE, y sobre todo PP, habían desatendido. El primero con sus disputas internas (que ahora que, sosegadas, le ponen claramente en vías de recuperación sugieren la necesidad, más pronto que tarde, de una auténtica refundación de su organización interna), y el segundo con su empeño por mimar y cultivar el lado derecho de su espectro ideológico, descuidando —y propiciando— el despego de sus votantes de centro, son los que han hecho posible este reajuste, ya en marcha, de nuestro sistema de partidos. Ahora ya es probablemente tarde para tratar de rebobinar lo sucedido y lo que parece más sensato es no desconocer la nueva realidad, esforzarse en adelante a verlas venir a tiempo, y aprender a manejarse en una nueva escena política, con nuevos papeles, nuevo vestuario y, sobre todo, con radicalmente nuevos estilos de actuar y decir, como ha empezado ya a hacer el PSOE y no parece decidido aún a hacer el PP.
José Juan Toharia es presidente