Buscar en este blog

26 jun 2013

Más no puedo dejarme ir, sin decir

Sobre esta historia hasta hoy escrita,
Cosas puedo decir que no la puedan desdecir.
Más prefiero recordar
Como motivo ha sido el hacerla decir,
Las justas palabras
Tiempo ha dichas.

"Obra de estilo tan alto y subido
En tusca, ni griega, ni en castellana.
No trae sentencia, de donde no mana Loable a su autor y eterna memoria,
Al cual Jesucristo reciba en su gloria
Por su pasión santa, que a todos nos sana.
Amonesta a los que aman que sirvan a Dios y dejen las malas cogitaciones y vicios de amor.

Vos, los que amáis, tomad este ejemplo, Este fino arnés con que os defendáis: Volved ya las riendas, porque no os perdáis; Load siempre a Dios visitando su templo. Andad sobre aviso; no seáis de ejemplo
De muertos y vivos y propios culpados: Estando en el mundo yacéis sepultados.
Muy gran dolor siento cuando esto contemplo.

Oh damas, matronas, mancebos, casados, Notad bien la vida que aquéstos hicieron, Tened por espejo su fin cual hubieron:
A otro que amores dad vuestros cuidados, Limpiad ya los ojos, los ciegos errados, Virtudes sembrando con casto vivir,
A todo correr debéis de huir,
No os lance Cupido sus tiros dorados".

Error sistemático vs aleatorio.


La interacción entre pregunta y respuesta es la comunicación. De carácter intencionado ambas en el Individuo Humano Cognoscente, o Social. Interacción que tiene un fin que la discrepancia sea nula, que el error aleatorio tienda a ser nulo, o acuerdo. También es conocido como "comportamiento de adaptación.

En esta interacción el error sistemático persiste y, sólo tiende. Ser nulo cuando un Individuo externo a la interacción interviene; Individuo que no toma parte de la interacción. Su comportamiento se le dice "regulador" cuando su comportamiento es determinista. Su comportamiento se le dice "controlador" cuando no es determinista, sino Adaptativo, ya que tiene por fin llegar al acuerdo que evite la ruptura de la comunicación.

El Individuo Humano que no tiene preguntas ni respuestas, no es Persona, no es Social, sino Poblacional, o instintivo, conservadora, o no adaptativa.

Paréceme oportuno el prólogo de obra literaria tan hermosa como la que cito. Lo hago tras estar escuchando las preguntas que la llamada "fuente política que oposita" a ejecutar de gobierno, le hace al ministro de la Educación. De igual modo lo hago tras estar escuchando las respuestas que la llamada "fuente política ejecutora del gobierno" le da a aquellas. 

Es evidente que no hay interacción, que no hay comunicación entre las dos fuentes. Es decir, es el absurdo de una acción política que se entendía como social, es una acción política poblacional. 

Hablo con mi hija Laura y me dice que no tiene preguntas que hacerme y si decires.

Ayer estuve con Nieves de Cantar de Cires. ¿Conocéis su arte junto a su esposo que ella dice y él le acompaña con su dulzaina?

El día 25 de julio hace un año que mi Padre ha sido empujado al Azul y sus Cenizas dispersadas,  para germinar en aquellos que de él venimos y que nunca nadie osó ni osará nombrar. No por temor, sino por Razón.

Como antes decía y ahora reitero, la lectura de esta obra literaria escrita cientos de años, es menester. 


Celestina. Tragicomedia de Calisto y Melibea
(1499-1500) Fernando de Rojas


Prólogo
Todas las cosas ser criadas a manera de contienda o batalla dice aquel gran sabio Heráclito en este modo: «Omnia secundum litem fiunt.» Sentencia a mi ver digna de perpetua y recordable memoria. Y como sea cierto que toda palabra del hombre esciente está preñada, de esta se puede decir que de muy hinchada y llena quiere reventar, echando de sí tan crecidos ramos y hojas que del menor pimpollo se sacaría harto fruto entre personas discretas. Pero como mi pobre saber no baste a más de roer sus secas cortezas de los dichos de aquellos que, por claror de sus ingenios, merecieron ser aprobados, con lo poco que de allí alcanzare, satisfaré al propósito de este per breve prólogo. Hallé esta sentencia corroborada por aquel gran orador y poeta laureado, Francisco Petrarca, diciendo: «Sine lite atque ofensione nihil genuit natura parens»: Sin lid y ofensión ninguna cosa engendró la natura, madre de todo. Dice más adelante: «Sic est enim, et sic propemodum universa testantur: rapido stellæ obviant firmamento; contraria inuicem elementa confligunt; terræ tremunt; maria fluctuant; aer cuatitur; crepant flammæ; bellum immortale venti gerunt; tempora temporibus concertant; secum singula nobiscum omnia». Que quiere decir: «En verdad así es, y así todas las cosas de esto dan testimonio: las estrellas se encuentran en el arrebatado firmamento del cielo; los adversos elementos unos con otros rompen pelea, tremen las tierras, ondean los mares, el aire se sacude, suenan las llamas, los vientos entre sí traen perpetua guerra, los tiempos con tiempos contienden y litigan entre sí, uno a uno y todos contra nosotros.» El verano vemos que nos aqueja con calor demasiado, el invierno con frío y aspereza: así que esto nos parece revolución temporal, esto con que nos sostenemos, esto con que nos criamos y vivimos, si comienza a ensoberbecerse más de lo acostumbrado, no es sino guerra. Y cuanto se ha de temer, manifiéstase por los grandes terremotos y torbellinos, por los naufragios y incendios, así celestiales como terrenales; por la fuerza de los aguaduchos, por aquel bramar de truenos, por aquel temeroso ímpetu de rayos, aquellos cursos y recursos de las nubes, de cuyos abiertos movimientos, para saber la secreta causa de que proceden, no es menor la disensión de los filósofos en las escuelas, que de las ondas en la mar.

Pues entre los animales ningún género carece de guerra: peces, fieras, aves, serpientes, de lo cual todo, una especie a otra persigue. El león al lobo, el lobo la cabra, el perro la liebre y, si no pareciese conseja de tras el fuego, yo llegaría más al cabo esta cuenta. El elefante, animal tan poderoso y fuerte, se espanta y huye de la vista de un sucio ratón, y aun de sólo oírle toma gran temor. Entre las serpientes el basilisco crió la natura tan ponzoñoso y conquistador de todas las otras que con su silbo las asombra y con su venida las ahuyenta y esparce, con su vista las mata. La víbora, reptilia o serpiente enconada, al tiempo del concebir, por la boca de la hembra metida la cabeza del macho y ella con el gran dulzor apriétale tanto que le mata y, quedando preñada, el primer hijo rompe las ijares de la madre, por do todos salen y ella muerta queda y él casi como vengador de la paterna muerte. ¿Qué mayor lid, qué mayor conquista ni guerra que engendrar en su cuerpo quien coma sus entrañas?

Pues no menos disensiones naturales creemos haber en los pescados; pues es cosa cierta gozar la mar de tantas formas de peces cuantas la tierra y el aire cría de aves y animales y muchas más. Aristóteles y Plinio cuentan maravillas de un pequeño pez llamado Echeneis, cuanto sea apta su propiedad para diversos géneros de lides. Especialmente tiene una, que si llega a una nao o carraca, la detiene, que no se puede menear, aunque vaya muy recio por las aguas; de lo cual hace Lucano mención, diciendo:

Non puppim retinens, Euro tendente rudentes, In mediis Echeneis aquis.

«No falta allí el pez dicho Echeneis, que detiene las fustas, cuando el viento Euro extiende las cuerdas en medio de la mar». ¡Oh natural contienda, digna de admiración; poder más un pequeño pez que un gran navío con toda su fuerza de los vientos!

Pues si discurrimos por las aves y por sus menudas enemistades, bien afirmaremos ser todas las cosas criadas a manera de contienda. Las más viven de rapiña, como halcones y águilas y gavilanes. Hasta los groseros milanos insultan dentro en nuestras moradas los domésticos pollos y debajo las alas de sus madres los vienen a cazar. De una ave llamada rocho, que nace en el índico mar de Oriente, se dice ser de grandeza jamás oída y que lleva sobre su pico hasta las nubes, no sólo un hombre o diez, pero un navío cargado de todas sus jarcias y gente. Y como los míseros navegantes estén así suspensos en el aire, con el meneo de su vuelo caen y reciben crueles muertes.

¿Pues qué diremos entre los hombres a quien todo lo sobredicho es sujeto? ¿Quién explanará sus guerras, sus enemistades, sus envidias, sus aceleramientos y movimientos y
descontentamientos? ¿Aquel mudar de trajes, aquel derribar y renovar edificios, y otros muchos afectos diversos y variedades que de esta nuestra flaca humanidad nos provienen?

Y pues es antigua querella y visitada de largos tiempos, no quiero maravillarme si esta presente obra ha sido instrumento de lid o contienda a sus lectores para ponerlos en diferencias, dando cada uno sentencia sobre ella a sabor de su voluntad. Unos decían que era prolija, otros breve, otros agradable, otros oscura; de manera que cortarla a medida de tantas y tan diferentes condiciones a solo Dios pertenece. Mayormente pues ella con todas las otras cosas que al mundo son, van debajo de la bandera de esta notable sentencia: «que aun la misma vida de los hombres, si bien lo miramos, desde la primera edad hasta que blanquean las canas, es batalla.» Los niños con los juegos, los mozos con las letras, los mancebos con los deleites, los viejos con mil especies de enfermedades pelean y estos papeles con todas las edades. La primera los borra y rompe, la segunda no los sabe bien leer, la tercera, que es la alegre juventud y mancebía, discorda. Unos les roen los huesos que no tienen virtud, que es la historia toda junta, no aprovechándose de las particularidades, haciéndola cuenta de camino; otros pican los donaires y refranes comunes, loándolos con toda atención, dejando pasar por alto lo que hace más al caso y utilidad suya. Pero aquellos para cuyo verdadero placer es todo, desechan el cuento de la historia para contar, coligen la suma para su provecho, ríen lo donoso, las sentencias y dichos de filósofos guardan en su memoria para trasponer en lugares convenibles a sus autos y propósitos. Así que cuando diez personas se juntaren a oír esta comedia, en quien quepa esta diferencia de condiciones, como suele acaecer, ¿quién negará que haya contienda en cosa que de tantas maneras se entienda? Que aun los impresores han dado sus punturas, poniendo rúbricas o sumarios al principio de cada acto, narrando en breve lo que dentro contenía: una cosa bien excusada, según lo que los antiguos escritores usaron. Otros han litigado sobre el nombre, diciendo que no se había de llamar comedia, pues acababa en tristeza, sino que se llamase tragedia. El primer autor quiso darle denominación del principio, que fue placer, y llamola comedia. Yo viendo estas discordias, entre estos extremos partí ahora por medio la porfía, y llamela tragicomedia. Así que viendo estas contiendas, estos dísonos y varios juicios, miré a donde la mayor parte acostaba, y hallé que querían que se alargase en el proceso de su deleite de estos amantes, sobre lo cual fui muy importunado; de manera que acordé, aunque contra mi voluntad, meter segunda vez la pluma en tan extraña labor y tan ajena de mi facultad, hurtando algunos ratos a mi principal estudio, con otras horas destinadas para recreación, puesto que no han de faltar nuevos detractores a la nueva adición.

La comedia o tragicomedia de Calisto y Melibea, compuesta en reprehensión de los locos enamorados que, vencidos en su desordenado apetito, a sus amigas llaman y dicen ser su dios. Así mismo hecha en aviso de los engaños de las alcahuetas y malos y lisonjeros sirvientes.

Mi Padre no tiene Derecho a la Educación.

Mi Padre no tiene Derecho a la Educación por ser mi Padre.



La Educación, es un Derecho Social y una Obligación Personal.
La Educación , no es un Derecho Familiar.

La Sociedad, a través del Estado, está en la Obligación de hacer valer el Derecho a la Educación de la Persona.

La Beca es el instrumento a utilizar por parte del Estado para hacer valer el Derecho de la Persona a la Educación.

La Beca es el instrumento a utilizar por parte de la Persona para hacer valer su Obligación  a la Educación.

La Beca no es instrumento de la Familia, ya que la Educación no es un Derecho Familiar.


Yo no quise que mi Familia me diese beca para ejercer mi Obligación a la Educación.
Cuando solicité al Estado ser becado al entender que la Educación era un Derecho Social, se me negó aduciendo que era un Derecho Familiar. La respuesta ha sido, escueta: "Suficiencia Económica Familiar". 

En la época del estado del dictador Francisco Franco Bahamonde, se me contestó así.  La petición de beca no había sido cursada por mi Familia, sino por la Persona Augusto Pérez. La Obligación de beca, la aporté yo, no la aportó mi Familia. La Obligación era cumplida con largueza, por expresar la dimensión obtenida.

El tener en cuenta la supuesta suficiencia económica de la Familia, no es Constitucional. El tener en cuenta la suficiencia económica de la Familia es considerar que es Constitucional el "principio de la patria potestad" y, este no es Constitucional.

Esto dicho parece ser claro si no recibe beca por su ciencia económica familiar y, la Persona en Derecho tiene constituida su propia familia o, si la Persona en Derecho es el Padre de Familia.

¿Un Padre no tiene Derecho a percibir Beca por tener ingresos?. ¿No tiene Derecho a la Educación el Padre de una Familia?.

¡Cuánto desvarío, despropósito o discapacidad intelectual de las Personas!. O, ¡cuanta capacidad intelectual de los Individuos Humanos Sapiens, o no Cognoscentes!.

Bueno, como soy non ex-rudo y este año el tiempo no me acompañó en mi tarea de campesino, puede que esta mi confusión entre el ser y no ser haya sido a-robado y mi tallo no ha hecho posible fluir el saber de mis raíces, otoñales ya. Desde 2009 otros tallos pretendieron mi sabía; sabía de linaje no humano ni divino, pero sí titánico, nacido en la Bardulia, criado en la Asturias de Santillana y curtido en la Marca.

¡Ay Castilla criolla!.

25 jun 2013

Minusvalía, Capacidad. Becas.

La Universidad no es el destino de los más capacitados.
El Ministerio no es el destino de los más capacitados.
El Reino no es el destino de los más capacitados.
La Riqueza no es el destino de los más capacitados.

La minusvalía determina la capacidad del Individuo Humano.
La valía no determina la capacidad del Individuo.

No es posible conocer la valía. Si es posible conocer la minusvalía.
No es posible conocer la capacidad.
La capacidad la podemos medir. No podemos conocer la capacidad.

Es posible conocer la enfermedad.
No es posible conocer la no-enfermedad.

No es posible conocer la salud.
No es posible conocer la o salud.

Entender que salud es el estar carente de enfermedad, como lo hace la Organización Mundial de la Salud, no es conceptuar la salud. Tampoco es conceptuar la enfermedad.

Yo no lloro, sudo. Sobre mi cabeza elevo las manos tullidas.

Por sí no habéis sabido de José Manuel, os diré que es hombre sin amigos. A su lado estaba yo leyendo en alto "La venganza de Don Rodrigo Díaz y la muerte lenta de los siete infantes de Lara", cuando voz ronca me espetó: ¡cállese, coño!. Tras un tiempo y sin levantar la cabeza del texto, leí: !esa ti, maldito!.

Y leíle un texto que en un ventoso otoño leí por primera vez en la maison d'Antoine, mientras cenaba las patatas fritas aceitosas y el huevo que "su mujer", Carmen, todas las noches me regalaba con el recordatorio de Antonio: "Carmen es mi compañera. Carmen no es mi mujer, que soy republicano español". Y mi réplica: "pero el mi, ¿qué quiere decir?.

Si, leíble, este texto: 
"—¿Por qué llorás? —dijo Oliveira, interesado.


—Yo no lloro —dijo Talita—. Estoy sudando, solamente.

—Mirá —dijo Oliveira resentido—, yo seré muy bruto pero nunca me ha


ocurrido confundir las lágrimas con la transpiración. Es completamente distinto.

—Yo no lloro —dijo Talita—. Casi nunca lloro, te juro. Lloran las gentes como Gekrepten, que está subiendo por la escalera llena de paquetes. Yo soy como el
ave cisne, que canta cuando se muere —dijo Talita—. Estaba en un disco de Gardel.
Oliveira encendió un cigarrillo. Los tablones se habían equilibrado otra vez. Aspiró satisfecho el humo.
—Mirá, hasta que vuelva ese idiota de Manú con el sombrero, lo que podemos hacer es jugara las preguntas-balanza.
—Dale —dijo Talita—. Justamente ayer preparé unas cuantas, para que sepas.
—Muy bien. Yo empiezo y cada uno hace una pregunta-balanza. La operación que consiste en depositar sobre un cuerpo sólido una capa de metal disuelto en un líquido, valiéndose de corrientes eléctricas, ¿no es una embarcación antigua, de vela latina, de unas cien toneladas de porte?
—Sí que es —dijo Talita, echándose el pelo hacia atrás—. Andar de aquí para allá, vagar, desviar el golpe de un arma, perfumar con algalia, y ajustar el pago del diezmo de los frutos en verde, ¿no equivale a cualquiera de los jugos vegetales destinados a la alimentación, como vino, aceite, etc.?
—Muy bueno —condescendió Oliveira—. Los jugos vegetales, como vino, aceite... Nunca se me había ocurrido pensar en el vino como en un jugo vegetal. Es espléndido. Pero escuchá esto: Reverdecer, verdear el campo, enredarse el pelo, la lana, enzarzarse en una riña o contienda, envenenar el agua con verbasco u otra sustancia análoga para atontar a los peces y pescarlos, ¿no es el desenlace del poema dramático, especialmente cuando es doloroso?
—Qué lindo —dijo Talita, entusiasmada—. Es lindísimo, Horacio. Vos realmente le sacás el jugo al cementerio.
—El jugo vegetal —dijo Oliveira." 

No hace falta que os diga de que se trata. Hermosa obra creada por un titán.

24 jun 2013

El Conde Lucanor

de
El Conde Lucanor

la amar et fiar en ella et fazer por ella cuanto fazía et aun muy más, si más fiziesse.

Et assí fueron muy contrarias la muger del enperador et la muger de don Alvar Háñez.

Et, señor conde Lucanor, si vuestros hermanos son tan desvariados, que el uno faze todo cuanto su muger quiere et el otro todo lo contrario, por aventura esto es porque sus mugeres fazen tal vida con ellos como fazía la emperadriz et doña Vascuñana. Et si ellas tales son, non devedes maravillarvos nin poner culpa a vuestros hermanos; mas si ellas non son tan buenas nin tan revesadas como estas dos de que vos he fablado, sin dubda vuestros hermanos non podrían seer sin grand culpa; ea como quier que aquel vuestro hermano que faze mucho por su muger faze bien, entendet que este bien, que se deve fazer con razón et non más; ca si el omne, por aver grand amor a su muger, quiere estar con ella tanto por que se dexe de ir a los lugares o a los fechos en que puede fazer su pro et su onra, faze muy grand yerro; nin si por le plazer nin complir su talante dexa nada de lo que pertenesçe a su estado, nin a su onra, faze muy desaguisado; mas guardando estas cosas, todo buen talante et toda fiança que el marido pueda mostrar a su muger, todo le es fazedero et todo lo deve fazer et le pertenesçe muy bien
que lo faga. Et otrosí, deve mucho guardar que por lo que a él mucho non cumple, nin le faze gran mengua, que non le faga pesar nin enojo e señaladamente en ninguna cosa en que pueda aver pecado, ca desto vienen muchos daños. Lo uno, el pecado e la maldad que el omne faze; e lo ál que por fazerle enmienda o fazerle plazer porque pierda aquel enojo avrá a
fazer cosas que se tornarán en daño de la fazienda e de la fama. Otrosí el que por su fuerte bentura tal muger obiera como la del emperador, pues al comienço non pudo o non sopo poner ý consejo, non ay sinon pasar por su ventura como Dios gelo quisiere endereçar. Pero saved que para lo uno e para lo ál cumple mucho que del primer día que el omne casa deve dar a entender a su muger que él es señor e que le faga entender la vida que ha de pasar. E vós, señor conde Lucanor, al mío cuidar, parando mientes a estas cosas podedes consejar a vuestros hermanos en qué manera bivan con sus mugeres.

Externalizar la Sanidad. Ya sé de que habla.


El Partido Popular en Navarra contrató los servicios médicos de su Consejero de Sanidad. Se supone que por la mañana ejercía su cargo público de Consejero de Sanidad y, por las tardes ejercía su cargo privado en su propia clínica, contratado por él mismo.

¡Es lo más!, que dicen hoy los chavales.

Este será el modelo de "externalización" de la gestión de la Sanidad Pública, probablemente.

Bueno, la asistencia se hace con los recursos públicos y, por la tarde la pagan.

¡No, si estos no hacen más que correas!