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12 ago 2013

Lughonia hoy: desolación de la que está renaciendo.


Hoy, Alejandra, me acompañó a Lughonia. Subimos por Castañera al Truébano, hasta donde termina el asfalto hacia Villabona.

Hay Individuos Humanos que no son capaces de reconocer las hermosas y elocuentes cenizas de sus antepasados.

Los alcaldes y vecinos El Monte Sagrado que da identidad a Lughonia, ha sido y sigue siendo arrasado, asolado, por lo llamados alcaldes y vecinos. El rubor, manifestación de mi vergüenza por haberlo permitido, me dejó sin palabras ante mi hija, mientras contemplábamos la asolada Tierra y el asolado Llano, desde aquella contemplado.

¡Que habéis hecho papá!, asombrada me exclamó.

No hay cultura lughona. Construcciones absurdas. Estercoleros reales.

No hay palabra, no hay persona. 

Le dije: Alejandra, nos quedan muchas noches para lavar tanta infamia.

¡Prestémonos!.

Le dije, ves el Llano y en él La Corona al Sur. Al Oeste, a lo lejos, El Montsacro. Más próximo, El Naranco. 

 - Hemos de amortizar toda construcción desde 1900.

- Es un trabajo imposible.

No hay trabajo imposible cuando él es sentido como deber de respeto por los nuestros. Será una lucha desigual en número y en convicción. Las Termópilas y Roncesvalles, nos ayudarán a entender el reto.

Recuerda que "a espada corta. Un paso más".
Y, que nunca un lughon "llorará como mujer, lo que no haya sabido defender como hombre". No lo hará porque "llorará como hombre, lo que no haya sabido defender como mujer".

Tras abandonar Lughonia , obligados a mirar de frente. Nos volvimos por el camino que nos lleva al cruce de la carretera de Lugo a Posada, con la que nos lleva a La Corona, pasando por Pando tras dejar a nuestra derecha el camino que nos lleva al Pueblo de Roma, Lucus Asturun , hoy así reconocido, con la pena de hacerlo algún día como al Cementerio y la Iglesia de Santa María.

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