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14 may 2013

¿Abortamos la Tierra?


El proyecto, el aborto, el CO2 atmosférico y sérico.

¿Debemos abortar el proyecto de vida, o feto poblacional del planeta Tierra?.

Teniendo en cuenta que es un feto creado por Dios, no debemos abortar el feto Tierra diagnosticado de "sufrimiento fetal asfíctico".

Cuando leo la elevación de la concentración de CO2 en la atmósfera, pienso en la elevación del CO2 en el feto humano.

El CO2, producto de la combustión de la fuente de energía utilizada por el feto, es eliminado a través de la sangre venosa.

Las venas son estructuras de casi sin elasticidad. Por este motivo, su compresión impide que la sangre no fluya y/o invierta el sentido de su circulación provocando dos hechos: la hemorragia venosa y la intoxicación celular por el CO2. Este proceso se denomina asfixia, que acarrea la lesión del tejido correspondiente.

Durante el proceso del parto siempre se produce asfixia, en mayor o menor grado (intensidad y extensión). La apreciación de las lesiones depende de la sensibilidad y especificidad del medio utilizado para su diagnóstico.

La extensión de la asfixia depende de la vena comprometida.

Hoy he leído la tasa de recién nacidos muertos. Una cifra que produce enfado por cuanto que se está hablando de aborto sin el mínimo rubor moral por gente que no conoce nada, absolutamente nada, del hecho del cual habla.

La cifra es de 7.7 por cada 1000 nacimientos. Una cifra vergonzosa para unos políticos, o administradores de "lo público" que, por su hablar, manifiestan, necesariamente, ser expresión de asfixia encefálica, al menos cuando les concibieron, los nacieron, o los cuidaron durante los dos primeros meses de vida extra-uterina.

Téngase en cuenta que las áreas de "pensamiento abstracto" son las más sensibles a la asfixia. Por este motivo no se puede pedir que razone a quien no está dotado de ese trabajo. Y, cuando no tiene este trabajo, sólo puede hablar de lo que ha oído, que no escuchado, pues para escuchar hay que tener la capacidad, o trabajo de atender. Y, para atender, hay que tener la capacidad, o trabajo de discernir, o estimar en cuanto se desvía respecto a una unidad de medida.

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