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9 may 2013

Territorio, Pueblo y Nación. El Mito de la Tierra Prometida.


El cuatro de junio me nació mi madre, Marina. A ella, a mis abuelas Laura y Dolores, a mis hijas Alejandra y Laura y, a mis sobrinas Marta Helena, Berta, Paloma, Maria, Anunciación, Martina y María,  a mi esposa Francisca, suegra Anuncia y mis cuñadas Ana, Manuela, Pilar, Magdalena, Antonia, Rosario y Karen

A todas las mujeres que conforman mi familia, les dedico estas palabras, desde el simbolismo conceptual de Nación.


Nacimiento y vida de la Historia. El Mito de la Tierra Prometida.

Los Pueblos comienzan su Historia creando los dioses ante el Temor, al No Conocer su Destino, no su Existencia, que le es innata como elegida por los Dioses. Un temor que le inmoviliza, le ata al lugar de su presencia, al territorio conocido. Es el Temor el que le hace Creer que el Territorio es Gracia recibida de los Dioses por el Hombre. El Territorio donde está le ha sido Ofrecido por los Dioses. Como Oferta de los dioses entiende que ha de defenderlo con su vida. El territorio que disfruta, dice no ocuparlo, sino que es la "tierra prometida" por los dioses. Es la Gea es una Gracia de los Dioses al conjunto de Hombres que la habitan. Es la primera Gracia dada por los dioses al conjunto de los Hombres; hasta entonces, el temor era del Hombre y la Gracia de los Dioses era del Hombre. El territorio, es la primera Gracia recibida por el conjunto de los Hombres. Es la primera Gracia que purga del Temor Colectivo, surgiendo con ello el concepto de Pueblo. El Hombre no se hace a la vida en un Medio, en un Territorio que le es ajeno, sino en el recibido por el Pueblo al que pertenece como Gracia de los Dioses. Así, el Hombre se hace Sedentario, ya no anda Errante, en Pena, o Espera de la Tierra Prometida por los Dioses, sin lugar que le sea propio.

Aquellos hombres elegidos, ya no sólo recibieron la Tierra Prometida, sino el mandato de conservarla. Aquellos capaces de conservarla eran Elegidos por los Dioses, eran Héroes. Y, como elegidos eran movidos por la Sangre de los Dioses. La Gracia era transmitida de los Héroes a sus hijos. Y, con ello, los héroes tenían el Poder del Padre Creador, de los Dioses, naciendo el Poder de los Padres, o Patricios que se transmitía a través de los hijos Primeros, Elegidos, o Nobles, relegando a los demás, a los no elegidos, a la masa,  pueblo no elegido, o Plebeyos.

Los Nobles, ante el temor de perder su poder por el crecimiento de Plebeyos, se unieron nombrando entre ellos el Principal, Primero, o Príncipe. Así nacieron los Estados Heroicos, o Patricios.

Los Plebeyos, ante el temor de perder el territorio a manos de los Patricios, se unieron nombrando entre ellos al Segundo, Máscara, o Representante. Así nacieron los Estados Democráticos, o Plebeyos. Aquellos no nombrados por los Dioses, o Estados Laicos.

Recomiendo la lectura siguiente:

Principios de una ciencia nueva relativa a la naturaleza común de las naciones.
 Giambattista Vico (1725)

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